miércoles, 21 de septiembre de 2011

El armonógrafo


A pesar de su complejidad, la imagen anterior está realizada por un simple mecanismo que, mediante péndulos, traza trayectorias que resultan hermosas tanto desde un punto de vista matemático como físico y artístico. Es el llamado armonógrafo.

En su versión más sencilla, el armonógrafo está formado por dos péndulos, dispuestos de manera que uno se mueve perpendicularmente a otro. Uno de los péndulos lleva acoplado un lápiz o cualquier otro útil de escritura y se encarga de moverlo, digamos, de adelante a atrás. El otro péndulo sirve para desplazar, en este caso de izquierda a derecha, la superficie sobre la que se dibuja; una hoja de papel o una cartulina, por ejemplo. El efecto combinado de los dos péndulos genera un movimiento que dibuja sobre el papel una curva. Jugando con la relación de frecuencias y el desfase entre ambos péndulos, la curva en cuestión puede ser completamente diferente: desde algunas tan simples como circunferencias y elipses hasta otras figuras más complejas tales como las llamadas curvas de Lissajous. En condiciones ideales, el movimiento oscilatorio se mantendría hasta que alguna fuerza externa detuviese el vaivén de los péndulos. La gracia está en que, debido al rozamiento con el aire y con el papel, los péndulos se van frenando poco a poco. Cada nueva trazada del lápiz se encuentra muy próxima a la anterior y el resultado va adquiriendo una apariencia ondulatoria, como una especie de tela de araña, hasta que finalmente la trayectoria del lápiz se reduce a un único punto y se detiene.


El sonido hecho forma
Para explicar los orígenes del armonógrafo hay que contar la historia de un matemático francés que vivió durante el siglo XIX: Jules Antoine Lissajous (¿será el mismo Lissajous de las curvas que aparecieron antes?). Nacido en Versalles en 1822, Lissajous entró en la École Normale Supérieure en 1841 y apenas seis años después ya era profesor de matemáticas del Lycee Saint-Louis de París.

Louis Antoine Lissajous  (1822-1880)
En 1855 Lissajous estaba especialmente interesado en el movimiento ondulatorio y desarrolló un método para estudiar las vibraciones del sonido de una forma completamente nueva y original. No trató de analizar el sonido como algo que capta el oído, sino que quiso, literalmente, ver el sonido. ¿Quieres saber cómo lo hizo?

Lissajous cogió un diapasón y colocó en su extremo un pequeño espejo. Entonces apuntó con un rayo de luz  a dicho espejo, de forma que al reflejarse el rayo llegase a una pantalla oscura. De esta manera tan sencilla, la vibración del diapasón podía visualizarse en la pantalla. Lissajous comprobó que, cuando golpeaba el diapasón, aparecía en la pantalla una onda sinusoidal, cuya forma dependía de la frecuencia de vibración del diapasón.

No contento con esto, Lissajous fue un paso más allá y modificó este esquema. En vez de un único diapasón, añadió a su experimento otro más, colocado en ángulo recto con respecto al primero, y con su correspondiente espejo en el extremo. Luego dispuso el conjunto de forma que un rayo de luz se reflejase, sucesivamente, en ambos espejos antes de proyectarse sobre la pantalla. Ahora el patrón que vio en la pantalla no tenía forma sinusoidal: era más complejo y dependía de la relación simple entre las frecuencias de vibración de ambos diapasones.

Esquema del experimento de Lissajous.

El trabajo de Lissajous fue elogiado por sus contemporáneos y su método fue exhibido en la Exposición Universal de París de 1867. Seis años después recibió el prestigioso Premio Lacaze por sus “hermosos experimentos”. Fue algo más que eso, puesto que su método se considera un precursor del moderno osciloscopio. Desde entonces, las figuras que se obtienen se conocen en su honor como curvas de Lissajous.

Esta animación muestra las distintas curvas de Lissajous cuando la relación (a/b) 
entre las frecuencias de los péndulos aumenta en intervalos de 0,01 hasta 1.

El péndulo de Bowditch
Lo más curioso de esta historia es que Lissajous no fue el primero en estudiar este tipo de curvas. En 1815, un capitán de navío y científico autodidacta llamado Nathaniel Bowditch (1773-1838) también estaba interesado en el movimiento ondulatorio y publicó sus conclusiones en un artículo de la revista de la American Academy of Arts and Science. Pero no recurrió a diapasones y espejos, como haría después Lissajous, sino que se limitó a utilizar el objeto oscilatorio por antonomasia: el péndulo. 

Péndulo suspendido de dos hilos con
sus dos planos de oscilación.
En concreto, Bodwitch cogió un pequeño hilo y lo suspendió por sus dos extremos, fijándolo a una tabla horizontal. Entonces colocó en el punto medio de ese hilo un péndulo tradicional, es decir, un hilo de cierta longitud en cuyo extremo se encontraba una pelota plomiza. El conjunto, como se aprecia en la figura adjunta, tenía forma de "Y". 

Este péndulo así construido tenía dos modos de oscilación distintos. En el primero de ellos, la pelota oscilaba en el plano perpendicular a la "Y", y lo hacía pivotando sobre los dos puntos fijos al tablero. El otro modo consistía en el movimiento del péndulo en el mismo plano de la "Y". Pero ahora el péndulo no oscilaba sobre los dos puntos de arriba, sino que lo hacía, para entendernos, sobre el vértice de la "V". En ambos casos, el movimiento era equivalente al de un péndulo simple, sólo que la longitud efectiva del péndulo variaba en cada uno. 

Cuando el péndulo oscilaba en una de estas dos direcciones, el resultado no tenía nada de especial. Pero, ¿y si lo hacía en una dirección oblicua? Bodwitch se dio cuenta que entonces el movimiento se complicaba. Unas veces el péndulo trazaba una trayectoria circular; en otras ocasiones, era elíptica, parabólica o describía una curva con dos ramas, parecido a un ocho. Incluso a veces, el movimiento del péndulo describía todas ellas de forma cíclica. Bodwitch comprendió que había una inmensa variedad de estas curvas o de combinaciones de ellas, y que dependían de las proporciones que las diferentes partes del péndulo mantuviesen entre sí: básicamente, la longitud de las cuerdas que formaban la "Y". La variación de estas magnitudes producía cambios en las formas de las curvas.

Primeros armonógrafos
El caso es que la historia parece haberse olvidado de Bowditch y su péndulo suspendido de dos puntos, así que vamos a dar otro salto en el tiempo hasta el último cuarto del siglo XIX. Fue entonces cuando se empezaron a construir los primeros armonógrafos como una manera de analizar las vibraciones y, en concreto, para estudiar el sonido, de forma análoga a como lo había hecho Lissajous. (Precisamente de ahí viene el nombre de armonógrafo, “que dibuja la armonía”. Por eso en español se escribe sin h, mientras que en inglés se escribe con h, del equivalente harmony.) Estos armonógrafos seguían el esquema de Lissajous, pero enseguida surgieron otros que cambiaban el movimiento ondulatorio de la luz por el de un péndulo, tal y como se explicaba al principio de la entrada. Las demostraciones de este tipo de instrumentos fascinaron tanto al público que su uso se multiplicó, convirtiéndose en un pasatiempo muy extendido. Las damas victorianas se reunían alrededor de los armonógrafos a conversar mientras éstos dibujaban sus hermosos patrones. Una tienda de Londres se dedicaba a vender modelos portátiles que se podían guardar en un maletín y llevarse cómodamente para amenizar cualquier fiesta. A finales del siglo XIX, el armonógrafo estaba de moda. 

Armonógrafo de Messrs Newton & co, 1909.
(Crédito: Science Museum / Science & Society Picture Library)

Al mismo tiempo que se extendió su uso, también se complicó su diseño para producir dibujos aún más bellos. El armonógrafo que hemos visto antes se conoce como armonógrafo lateral, por el movimiento de sus dos péndulos, que se desplaza uno con respecto al otro lateralmente. Existen otro tipo de aparato que incorpora un tercer péndulo y que se llama armonógrafo rotatorio. En este caso, dos péndulos oscilan en ángulos rectos como antes, pero ahora ambos están unidos al lápiz mediante un par de brazos y normalmente se ajustan para que su movimiento combinado sea circular. Justo debajo del lápiz, el tercer péndulo está montado sobre un cojinete rotatorio, lo que permite que la tabla acoplada a este péndulo describa otro círculo. Al bajar el lápiz, ambos movimientos se combinan sobre el papel. Dependiendo de que el sentido de giro sea el mismo u opuesto, la combinación de estos movimientos pendulares producen dibujos de muy distinta factura. 


Ajustes
Supongamos que cae en tus manos un armonógrafo y que quieres entretenerte con él. ¿Cómo ajustarlo? Lo primero que hay que saber es que el tiempo que tarda un péndulo en realizar una oscilación sólo depende de la longitud del péndulo, y no de su peso ni del arco que recorre al oscilar. Éste es el principio básico del péndulo, tal y como lo estableciera Galileo Galilei hace más de cuatrocientos años.

El tiempo que tarda un péndulo en oscilar está relacionado con una magnitud muy habitual en física que es la frecuencia, el número de oscilaciones por segundo. Cuanto mayor sea la longitud del péndulo, más tiempo tardará en realizar una oscilación y, por tanto, menor será su frecuencia. (En concreto, la frecuencia de un péndulo varía inversamente con la raíz cuadrada de la longitud del péndulo. Es decir, que para triplicar la frecuencia de un péndulo, debemos reducir su longitud a la novena parte.) Los armonógrafos suelen llevar unas fijaciones para variar la altura del peso de cada péndulo, lo que acorta o alarga su longitud y permite cambiar su frecuencia de oscilación. Lo normal es que si uno ajusta de cualquier manera las frecuencias de los péndulos, el resultado sea un movimiento errático y el dibujo del armonógrafo, caótico. Sólo cuando la relación entre las frecuencias de los péndulos sea una fracción de números naturales, surgirán curvas reconocibles. (Es un buen momento para recordar la analogía entre el armonógrafo y la música. La unión de dos sonidos cualesquiera no produce en general un sonido agradable. Sin embargo, si las frecuencias de esos dos sonidos son proporcionales entre sí o bien una fracción simple de ellas, entonces el sonido es armónico.) Por ejemplo, en el caso del armonógrafo lateral, cuando las frecuencias de los dos péndulos son iguales (diríamos entonces que la relación es 1:1), el dibujo resultante es una recta, una circunferencia o una elipse, dependiendo del desfase entre los dos péndulos. Puedes comprobarlo en este simulador de armonógrafo.


Una vez conseguido un movimiento armónico de los péndulos, resulta muy interesante realizar pequeñas variaciones de las frecuencias a partir de esos valores. De esta manera se pueden conseguir dibujos realmente sorprendentes. Fíjate lo que ocurre cuando hacemos algo así con la  imagen anterior. 


lunes, 12 de septiembre de 2011

Ciencia y cultura


“La ciencia es una manera de enseñar cómo algo llega a saberse; qué es lo que no se sabe; en qué medida las cosas se saben, puesto que nada se conoce de manera absoluta; cómo manejar la duda y la incertidumbre; cuáles son las reglas de la evidencia; cómo pensar acerca de las cosas de modo que puedan formarse juicios; cómo distinguir la verdad del fraude; la verdad del espectáculo.”

Con esta genial frase del genial Richard Feynman empieza el especial "Ciencia y cultura" que aparece en la revista Mercurio Panorama de Libros de septiembre de 2011. Mercurio, por si no la conoces, es una revista mensual gratuita, publicada por la Fundación José Manuel Lara, con objeto de "informar sobre la actualidad literaria y las novedades editoriales, así como de prestar un extraordinario apoyo al fomento de la lectura". Es una revista muy recomendable, no sólo por ser gratuita, sino por su contenido. De ésas que cuando se consigue un ejemplar, apetece sentarse a hojearlo.


Como se puede ver en la portada, colaboran en este especial autores tan destacados como Antonio Muñoz Molina y José Manuel Sánchez Ron, ambos académicos de la Real Academia de la Lengua Española. Hay una entrevista muy interesante con Francisco Mora,  neurólogo y divulgador. Ignacio Morgado Bernal, catedrático de Psicobiología, escribe sobre la valiosa herramienta que es la divulgación del conocimiento científico. Y Javier Ors nos pone al día de las últimas novedades de la literatura científica, así como de grandes clásicos. Como firma invitada aparece Manuel Lozano Leyva, físico, divulgador y novelista, quien aborda un tema tan actual y delicado como el futuro de la energía. En definitiva, se trata de un buen suplemento que merece la pena leer y que puede resultar interesante tanto para los amantes de la divulgación científica como para los propios divulgadores. Ojalá también sirva para enganchar a nuevos lectores, como le ocurrió en su momento a Muñoz Molina.

Empecé con una frase y termino con otra, la que cierra el editorial de este número: "Tres siglos después de la Ilustración, no es concebible una cultura humanística que no incluya una mínima familiaridad con los principios elementales de la ciencia". Ciencia y cultura de la mano, como debe ser. Porque una cosa no quita la otra.

P.D.- Me acabo de enterar que la revista Mercurio también se puede descargar desde su página web. La opción más cómoda y segura si no quieres buscar la revista por las librerías y grandes superficies.  

miércoles, 31 de agosto de 2011

La Constitución de 9491 Thooft

El holandés Gerard ‘t Hooft es una de los grandes físicos de las últimas décadas. Su trabajo sobre la llamada interacción electrodébil mereció el Premio Nobel de Física en 1999, compartido con su colega Martin Veltman. En reconocimiento a su labor científica, en abril de 2000 la Unión Astronómica Internacional nombró a uno de los asteroides que orbitan en el Cinturón de Asteroides como 9491 Thooft. Entre sus vecinos está el asteroide B 612, que es el planeta imaginario de la novela El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Situación del asteroide 9491 Thooft el 30 de Agosto de 2011
(NASA/JPL).

¿Qué es lo que harías tú en caso de que hubiesen bautizado un asteroide con tu nombre? ‘t Hooft, con su peculiar sentido del humor, no tuvo dudas: escribir una constitución para que sus futuros habitantes la aprueben el día de su futura independencia. El primer borrador de la Constitución de 9491 Thooft fue concebido el 17 de abril de 2000, y cuenta con los siguientes catorce artículos:

Artículo 1
9491 Thooft tiene una zona territorial de 137,036 km en todas direcciones, medido desde su centro de masas inercial.

Artículo 2
Todo extranjero que llegue a 9491 Thooft debe estar en posesión de:
Ø    Un visado de visitante (V-1) si va a permanecer en 9491 Thooft por un periodo menor a un año 9491 Thooft.
Ø Un visado de inmigrante (I-1) para aquellos que vayan a permanecer de manera indefinida.
Ø   Un visado de vuelo (F-1) para aquellas naves tripuladas y no tripuladas que quieran entrar en la zona territorial.

Artículo 3
La cantidad de dificultad burocrática requerida para obtener cualquiera de los visados anteriores debe ser siempre menor que la mitad de lo que deben soportar los postdoctorados extranjeros y sus familias cuando desean pedir un trabajo temporal en Holanda. Esto incluye desde luego la ciudad de Utrecht. (Nota: ‘t Hooft es catedrático de Física de la Universidad de Utrecht, de ahí la referencia explícita a la ciudad.)

Todas las regulaciones burocráticas publicadas que afecten a los habitantes o visitantes de 9491 Thooft sólo se aplicarán cuando y donde sirvan para un objetivo razonable. Las reglas generales no pueden ser instituidas sin excepciones, para tener en cuenta aquellos casos en que puedan ser contraproducentes y dañinas.

Si, en una delegación del gobierno, alguien tiene que esperar en la cola durante más de 15 minutos, el funcionario en cuestión está obligado a pedir perdón humildemente y explicar la razón de la tardanza.

Artículo 4
Ya que la Unión Astronómica Internacional no ha podido colocar un apóstrofe en el nombre de 9491 Thooft, se perseguirá el uso de apóstrofes en todo el territorio de 9491 Thooft. No se permitirá en el asteroide el uso de teclados que tenga un apóstrofe. (Nota: para conocer algunas peculiaridades de la grafía de su apellido, podéis ver aquí su propia explicación.)

Aclaración: No sólo se ha quitado el apóstrofe del nombre, sino también el espacio entre t y Hooft, y se han cambiado las letras mayúsculas. Sin embargo, como los espacios antes y después del nombre todavía están presentes, y ya que la t se puso en mayúsculas, se admiten teclados con barras espaciadoras y letras mayúsculas. Se debe corregir otro malentendido: si su nombre es D'Arcy, u O'Connor, o # & '!' 96, usted puede visitar el asteroide, pero durante la visita, y en su visado, estos nombres serán deletreados como: Darcy, Oconnor y # &! 96. Huelga decir que la frase anterior de la aclaración no se mostrará en las versiones de la Constitución usada en el asteroide.

Artículo 5
Toda industria en 9491 Thooft debe hacer uso de unidades métricas o de unidades de Planck, con la excepción de las unidades de tiempo descritas en el Artículo 12. En particular, se declaran ilegales las millas, las pulgadas y los galones. (Nota: puñalada explícita a los ingleses, sí señor.) Se prohíbe el uso de unidades gaussianas, esu o emu. El tensor métrico debe darse con la convección de signo (-+++).

Artículo 6
Todas las bibliotecas y edificios universitarios en 9491 Thooft deben permanecer abiertos de día y de noche, a pesar de la duración de los días y las noches en 9491 Thooft.

Artículo 7
Aunque la forma exacta de 9491 Thooft sea actualmente desconocida, se debe castigar cualquier comparación con cifras obscenas o productos de comida insanos.

Artículo 8
Aquellos que sean sorprendidos ensuciando 9491 Thooft no deben ser multados, pero sí serán condenados a la limpieza de la región del delito, a la satisfacción de las autoridades locales.

Artículo 9
Los formularios fiscales en 9491 Thooft nunca deben ser más largos que una página. Se define una página como un trozo de texto que no contiene más de 600 palabras. A su vez, una palabra no puede contener más de 12 letras, siendo una letra uno de los, como máximo, 127 símbolos diferentes.

Aclaración: estas especificaciones detalladas fueron exigidas por, al menos, un lector atento que, justificablemente, no confía en ningún burócrata, ni siquiera en los de 9491 Thooft. Los 127 símbolos incluyen minúsculas, mayúsculas, números, comas, guiones, etc., pero, por supuesto, el apóstrofe queda excluido.

Artículo 10
Mientras los científicos en 9491 Thooft seguirán la búsqueda de teorías unificadas del Universo, la unificación del Cinturón de Asteroide también recibirá un fuerte impulso. 9491 Thooft buscará la manera de incorporarse a un posible Cinturón Unido de Asteroides, aunque no a costa de su propia herencia cultural y lingüística, o de su Constitución.

Artículo 11
Privilegios como la admisión en una universidad deben decidirse exclusivamente sobre la base de una capacidad demostrada, no sobre la base de raza, sexo, religión, información directamente sacada del genoma de alguien, o cualquier clase de sistema de lotería.

Artículo 12
Los años y los días se cuentan de acuerdo con los períodos orbitales y períodos de rotación. El día del descubrimiento por C. J. van Houten e I. van Houten-Groeneveld (con el telescopio Schmidt en el Observatorio Palomar), el 25 de marzo de 1971 en la notación de la Tierra, será el Día 0 del Año 0.

Aclaración: no repetimos el loco error de los cristianos, que comenzaron con el día 1 del año 1. Los nombres de nuestros héroes nacionales serán por supuesto deletreados como C.J. Vanhouten e I. Vanhouten-Groeneveld. Un año 9491 Thooft dura 1203.5927 días de la Tierra, o 3.295 años de la Tierra (posibilidad de futuras correcciones no excluidas).

Artículo 13
No se permiten armas de ninguna clase en o debajo de la superficie de 9491 Thooft, o dentro de su zona territorial. Se define un arma como cualquier objeto construido con el objetivo de matar o dañar a la gente. Este artículo se aplica a todas las clases de armas.

Estos artículos cubren armas de mano así como armas de destrucción masiva, sin tener en cuenta que se apunten con ellas a habitantes del asteroide o a algún otro miembro de la raza humana. Una de las consecuencias de este artículo es que no se puede aplicar violencia alguna en hacer cumplir la Ley, ya que los Oficiales de Aplicación de la Ley no estarán exentos de esta regulación. Se hace cumplir la ley únicamente mediante debate y persuasión, y la pena a los infractores será la exposición y el desprecio. Se les aconsejará continuamente que se marchen. Los jueces pueden condenar a un autor a llevar una etiqueta de identificación en la oreja, claramente visible e inamovible.

Artículo 14
9491 Thooft tiene libertad de religión. Esto implica que no se permiten los insultos acerca de las creencias religiosas de una persona, grupo o secta. Sin embargo, hay un límite fundamental de esta libertad. No se permite adorar o predicar la violencia hacia la gente u otras posibles formas de vida inteligentes. Si una religión está basada en una o varias escrituras sagradas que contienen páginas que abogan por la violencia contra no creyentes, excepto creyentes o seguidores de creencia diferentes, no se reconocerán aquellas páginas como sagradas.

Por lo tanto, los insultos dirigidos directamente a tales páginas están permitidos. Esta limitación fue olvidada por aquellas civilizaciones occidentales primitivas del siglo XXI en el planeta Tierra, un descuido que ha causado una confusión innecesaria entre sus habitantes.

Obtención del visado (anexo)
Se han recibido varias solicitudes para la obtención de un visado para el asteroide 9491 Thooft. Se necesita lo siguiente:
  1. Una copia de la primera página de su pasaporte, y una fotografía si no se muestra en su pasaporte.
  2. Una copia de su certificado de nadador. (Por favor envíe estas copias por correo electrónico como un .gif, .jpg u otro archivo reconocible.)
  3. Una prueba de que usted nunca ha sido golpeado por un meteorito.
  4. La cantidad de 94,91 florines Thooft en un cheque.
  5. Si usted solicita un visado de vuelo, se deben incluir los detalles de vuelo de su nave espacial.
En vista del Artículo 3 de la Constitución 9491 Thooft, sin embargo, sus burócratas están obligados a considerar con mucho gusto aquellas peticiones donde no se proporcionen todos, o ninguno, de los susodichos requisitos. Al candidato se le pedirá enviarnos sustitutos razonables.

¿Qué te ha parecido? Puedes ver la página web con la Constitución original aquí. Y si tienes alguna propuesta que hacerle, sólo tienes que escribirle a su correo electrónico, g.thooft@phys.uu.nl.

martes, 16 de agosto de 2011

El piquero enmascarado



Esta escena, grabada en las Islas Galápagos, es una de las más duras que he visto en un documental de animales. Unos cuarenta días después de poner sus dos huevos, nacen las crías del piquero enmascarado (masked booby, en inglés). Normalmente sólo eclosiona uno de los huevos, pero en el caso de que nazcan los dos, el segundo lo hace varios días más tarde que el primero –normalmente entre tres y siete días. Entonces ocurre un acto brutal, en el que el polluelo mayor y más grande, aprovechando la debilidad del hermano pequeño recién nacido, lo empuja sin contemplaciones lo más lejos posible fuera del nido. Todo esto sucede ante la impasible mirada de la madre, quien no moverá una pata para evitarlo ni para ayudarlo. Apartado del abrigo materno y sin fuerzas para volver a él, el polluelo desahuciado está sentenciado a muerte, víctima de la deshidratación o de algún depredador.

Como se explica en el vídeo, nadie comprende exactamente por qué siempre se produce este fratricidio y sólo sobrevive uno de los dos piqueros enmascarados. ¿Ponen los padres dos huevos como una póliza de seguro por si uno es destruido? ¿O se trata de una reliquia evolutiva del pasado, cuando la especie podía sacar cómodamente adelante a dos crías? Sea lo que sea, se trata de sistema muy eficaz para el piquero enmascarado, en un mundo en el que los riesgos son muy altos y lo que cuenta es la supervivencia de la especie. 

Fuente: Youtube

NOTA: Esta entrada participa en la Primera Edición del BioCarnaval de Verano que este mes alberga el blog Jindetrés, sal.


jueves, 11 de agosto de 2011

El arte de la simulación (científica)

Con este título podría parecer que vamos a analizar la afición de algunos jugadores de fútbol a dejarse caer en el campo...Pero no, eso lo dejo para otra ocasión

Esta vez hablaremos de una herramienta esencial para muchos científicos: la simulación por ordenador. Gracias a la enorme capacidad de cálculo de los ordenadores actuales, las simulaciones científicas permiten reproducir una realidad pasada o futura, o bien generar datos que los experimentos de laboratorio no pueden obtener. ¿Se puede contemplar la evolución de una galaxia joven en el Universo temprano? No, ya es un poco tarde para hacerlo. Pero sí se puede simular. ¿Podríamos seguir con detalle el flujo de las células sanguíneas y observar cómo se forma un coágulo en una arteria? No con la tecnología actual, aunque para eso está la simulación. ¿Qué pasará cuando se produzca un terrible terremoto en California? Como no conviene esperar a que ocurra, mejor simularlo antes.

Las simulaciones tienen además otra gran ventaja. Hoy en día, cualquier investigación genera una enorme cantidad de datos que son muy difíciles de manejar. Las simulaciones permiten visualizar esa montaña de datos en forma de vistosos gráficos, en los que el ojo humano puede buscar patrones que de otra manera sería mucho más complicado encontrar, incluso para un ordenador.

Hacer una simulación por ordenador que sea útil no es un trabajo sencillo. Hay que tener las herramientas apropiadas para hacerlo (software de animación en 3-D) y luego saber manejarlas (lenguaje de programación). Como la labor de un investigador es ya por sí sola bastante compleja, muchos acuden a científicos especializados en este tipo de procesos. También hay que tener en cuenta la gran cantidad de recursos que puede consumir una simulación. Para conseguir datos útiles en un tiempo prudencial, pueden ser necesarios millones de horas de procesamiento (media hora de un ordenador personal de doble núcleo a pleno rendimiento equivale a una hora de procesamiento).

Para premiar las simulaciones científicas más destacadas del 2010, se convocó una competición llamada la “Noche de la Visualización”, dentro del programa anual SciDAC (Scientific Discovery Through Advance Computing), del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Siendo una competición organizada en Estados Unidos por un departamento federal de ese país, ya te puedes imaginar de dónde eran mayoritariamente los participantes. (Evidentemente, también hay simulación científica fuera de Estados Unidos, pero habrá que esperar a otra entrada para comprobarlo.)

De los treinta y dos participantes, dos simulaciones merecieron un premio del comité científico, y otras ocho recibieron el reconocimiento del público por su trabajo. Revisemos las simulaciones galardonadas a continuación:

PREMIOS DEL JURADO

Categoría de estética visual

MAGNETISMO EN UN NÚCLEO ACTIVO DE GALAXIA


Es muy probable que todas las galaxias tenga en su centro un agujero negro supermasivo –cientos de millones de veces más grande que el Sol-. Algunos, como el agujero negro de la Vía Láctea, son relativamente tranquilos. Pero otros engullen materia vorazmente de un enorme disco giratorio de gas y polvo. Los astrónomos llaman a dichos objetos núcleos activos de galaxias (AGN, de sus siglas en inglés), por los poderosos chorros de radiación que emiten, y que pueden llegar a ensombrecer al resto de la galaxia.

Además de radiación, los núcleos activos de galaxias también aceleran partículas cargadas que generan un campo magnético. Aunque este magnetismo es extremadamente débil, esta simulación sugiere que juegan un papel importante en la configuración del universo visible.

Este modelo muestra  las líneas de campo magnético de un AGN alrededor de seis mil millones de años después del Big Bang, situado en un cubo cuyo tamaño representa el universo observable.

Simulación: P.M. Sutter, P.M. Ricker, H.-Y. Yang, G. Foreman, D. Pugmire /ORNL

Categoría de Presentación de la Información

TURBINAS CAPTURADORAS DE CARBONO


Los modelos por ordenador pueden ayudar a los investigadores a emular sus resultados experimentales y cuantificar las fuerzas en juego —y luego llevarlas a los extremos.

Un buen ejemplo es esta simulación de una tecnología impulsada por una turbina, diseñada para capturar el dióxido de carbono generado por las industrias de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural).

El proceso se basa en aplicar velocidades supersónicas a la compresión de choque del dióxido de carbono para conseguir que sea más fácil de almacenar. La simulación de arriba se complementa a la perfección con los experimentos que se llevan a cabo en la realidad en túneles aerodinámicos, lo que permite que los ingenieros mejoren rápidamente los prototipos.

Esta simulación forma parte de otra más grande que necesitó aproximadamente 2 millones de horas de procesador.

Simulación: M. Matheson, A. Grosvenor, A.A. Zheltoyodoy/Ramgen Power Systems/Khristianovich Insitute/ORNL

PREMIOS OTORGADOS POR EL PÚBLICO

FLUJO DE SANGRE



Para explorar las interacciones microscópicas entre células sanas de la sangre (rojo) y células enfermas (azul), los investigadores realizaron esta simulación donde aplicaron conceptos de física de fluidos y dinámica de partículas.

En la primera parte del vídeo, células de la sangre y partículas de plasma (pequeñas esferas) circulan por una arteria. Los cortes de diversos colores a través de la arteria revelan la velocidad de los componentes sanguíneos.

Una segunda simulación muestra cómo las plaquetas rellenan un aneurisma potencialmente letal, es decir, una dilatación localizada en un vaso sanguíneo debido a un debilitamiento de la pared vascular.

Este tipo de simulaciones del flujo de la sangre arterial pueden arrojar luz sobre la adhesión de células a las paredes de la arteria y la formación de coágulos.

Simulation: L. Grinberg, G. Karniadakis, D. Fedosov, B. Caswell, J.A. Insley, M.E. Papka/Brown University/ANL


TERREMOTO DE MAGNITUD 8


A pesar de que los sismólogos están muy atentos a las fallas de la corteza terrestre, las rupturas masivas son muy poco frecuentes como para entenderse bien.

Para comprobar el comportamiento de grandes terremotos a lo largo de la falla de San Andrés, el científico Amit Chourasia y sus colegas, del Centro de Supercomputación de San Diego, han creado un modelo de terremoto de magnitud 8 en el “peor escenario posible”.

La simulación, la más completa que se ha hecho hasta ahora de este tipo, ha llevado la friolera de 5,3 millones de horas de procesamiento para computarla y condensa unos cuatro minutos de tiempo después de una fractura de la falla en Parkfield, a medio camino entre Los Ángeles y San Francisco. La mayor parte de la energía liberada se transmite hacia el sur, pero, a diferencia de anteriores simulaciones de terremotos, ésta muestra el movimiento esporádico de zonas terrestres a una altura exagerada. También llama la atención que las ondas todavía se estén agitando en Los Ángeles (debido, al parecer, a reverberaciones en el subsuelo de la zona), mientras la ruptura sigue su curso y el frente de ondas se acerca a San Diego.

La simulación revela un frente cónico de energía que recuerda al cono de Mach, un fenómeno producido por los aviones cuando superan la velocidad del sonido. Esto no se había visto en anteriores simulaciones y no se sabe si ocurrirá en la vida real. Pero por lo menos ya tienen una buena idea de su aspecto en caso de que existan.

Simulación: A. Chourasia, Y. Cui, K. Olsen, T. Jordan, K. Lee, J. Zhou, P. Small, D. Roten, G. Ely, D. Panda, J. Levesque, S. Day, P. Maechling /SDSC /SDSU /USC/OSU/Cray, Inc./ORNL/NSF

MAGNETISMO ESTELAR


Los astrofísicos saben que el magnetismo del Sol produce la aparición de manchas solares, esto es, erupciones en la fotosfera solar que pueden lanzar enormes chorros de partículas energéticas al espacio.

Pero el proceso por el cual se forman estas manchas no está claro todavía. Las últimas predicciones sobre el ciclo solar más reciente han fallado: en lugar de una actividad elevada, ha sido bastante tranquilo de momento.

Brown y otros están modelando los campos magnéticos en estrellas como el Sol para entender cómo funciona. En particular, quieren saber cómo el magnetismo estelar responde y dirige el flujo de gases calientes cerca de la superficie de una estrella.

Para su sorpresa, los científicos han descubierto perturbaciones en la corona que pueden preceder a la aparición de una mancha solar. Por desgracia, se encuentran justo en el límite de la resolución de su modelo, y seguramente haya que hacer otra simulación mucho más detallada para observar estas estructuras.

La animación de arriba comprime aproximadamente cinco años de fluctuaciones magnéticas. Es una parte de una simulación de 75 años de duración que ocupó entre 4 y 8 millones de horas de procesamiento para computarla.

Simulation: C. Brownlee, B. Brown, J. Clyne, C. Touati/NSF/NCAR

MAGNETISMO DE LA ONDA DE CHOQUE DE UNA SUPERNOVA


Las estrellas y los núcleos galácticos activos no son los únicos objetos que generan magnetismo difícil de observar.

Algunas estrellas masivas mueren como violentas supernovas, y los astrofísicos piensan que la onda de choque de la explosión puede crear campos magnéticos, los cuales pueden modelar el aspecto del remanente millones de años después de la gigantesca explosión de la estrella.

Para estimar qué aspecto tendría este magnetismo y cómo influiría en el flujo de material que acompaña a la onda de choque, el científico David Pugmire del Laboratorio Nacional Oak Ridge y un equipo de astrofísicos han creado esta simulación.

Aunque no tan compleja como otras simulaciones galardonadas, su simplicidad es reveladora. La simulación congela el tiempo justo después de la explosión de una supernova y muestra cómo las líneas de campo magnético apuntan a una estrella de neutrones central, que es lo que queda de muchas supernovas.

Simulación: E. Endeve, C. Cardall, R. Budiardja, A. Mezzacappa, D. Pugmire/ORNL.

ACELERADORES DE PLASMA


Los aceleradores de partículas hacen chocar los componentes de la materia a velocidades cercanas a las de la luz, en un intento de recrear lo que ocurrió poco después del Big Bang. El problema es que este tipo de máquinas requieren mucho espacio y dinero para construirse. El LHC, por ejemplo, se extiende unos 27 kilómetros y ha costado cerca de 10.000 millones de euros.

Los científicos ya están buscando nuevas alternativas a la tecnología convencional para reducir su tamaño y coste. Una de ellas tiene como elementos principales un láser y plasma. Si se dirige un haz de láser hacia un plasma, se genera una enorme perturbación que se propaga por el plasma en forma de onda. El potente campo eléctrico que se crea acelerará a cualquier partícula cargada que se encuentre en su camino a casi la velocidad de la luz, todo ello en apenas un metro de espacio.

Esta tecnología todavía está en desarrollo. Para que llegue a desbancar a los aceleradores tradicionales es necesario que sea totalmente estable, en cuanto a la energía y carga de cada emisión. No es el caso ahora mismo. Precisamente este tipo de simulaciones ayudan a mejorar el diseño para conseguirlo.

Simulación: E. Cormier-Michel, D.L. Bruhwiler, M. Durant, D. Kindig, V.H. Ranjbar, B.M. Cowan, J.R. Cary C.G.R. Geddes, M. Chen, O. Ruebel / LBNL /Tech-X Corp.

RADIACIÓN DE GALAXIAS JÓVENES



Los investigadores sospechan que el universo se expandió desde un punto extremadamente caliente y denso hasta el universo actual durante un período de unos trece mil millones de años. Saber lo que pasó exactamente entre medias es difícil de decir, pero los modelos por ordenador pueden hacer predicciones útiles.

Un enigma que los cosmólogos tratan de resolver con simulaciones es hasta qué punto las características de las estrellas jóvenes han configurado el universo actual; en concreto, su gravedad, su dinámica interna y su radiación.

Las simulaciones de arriba son instantáneas del Universo tal y como pudo haber sido hace mil novecientos millones de años. Los bordes de los cubos miden cada uno aproximadamente 36 millones de años-luz de ancho, y su interior contiene cúmulos de galaxias.

La simulación de arriba a la izquierda modela la densidad y las interacciones gravitatorias de la materia visible, y la de arriba a la derecha modela la hidrodinámica de la materia oscura (materia de origen desconocido que supone el 83 por ciento de toda la materia en el universo). El cubo de abajo a la izquierda simula la salida de luz de estrellas primordiales sin metal, mientras que el cubo de abajo a la derecha muestra cómo esa luz podría ser absorbida y emitida de nuevo por el gas circundante y el polvo.

Todas las simulaciones ocuparon aproximadamente 2 millones de horas de procesamiento para generarse. Son tan intrincadas que, meses después de su creación, los físicos todavía rebuscan entre los datos para ver lo que hay.

Simulación: R. Harkness, D.R. Reynolds, M.L. Normal, R. Wagner, M. Hereld, J.A. Insley, E.C. Olson, M.E. Papka, V. Vishwanath/SDSC/Southern Methodist Univ./Univ. of Chicago/ANL

SISTEMA DE PROTECCIÓN PARA AMENAZAS DE ALTURA


Cuando las tropas se establecen en áreas de conflicto, se enfrentan a la amenaza de disparos de mortero. Un simple tejado no puede detener este tipo de ataques.

Para eso está el “sistema de cobertura por lo alto” (traducción patatera de “overhead coverage system”) del ejército de Estados Unidos, una estructura que podría montarse en cuestión de horas y que cubriría blancos fáciles y desprotegidos como puede ser un comedor en el frente.

La simulación de arriba muestra cómo la onda explosiva podría dirigirse lejos de las tropas con un diseño de dos capas. Una capa externa hecha de un metal ondulado hace detonar el explosivo mientras que una capa interior protege la estructura y dirige la onda expansiva hacia los lados abiertos del tejado. Hay que decir que el diseño de la capa interior es confidencial: no se sabe de qué está hecha.

(NOTA: Que esto merezca una mención especial en un concurso de simulaciones científicas sólo pasa en Estados Unidos.)

Simulación: C. Price, J.A. Sherburn, D. Nelson, J. McCleave, M. Stephens, R. Hand, K. George, and Mi. Valenciano/DoD

TURBULENCIAS EN GRANJAS EÓLICAS


Por alguna razón, muchas granjas eólicas no son tan eficientes como sus ingenieros esperaban. Para averiguar lo que falla en la conversión de energía eólica a energía eléctrica, los investigadores realizaron esta simulación.

"Las turbinas tienen estelas, y tratamos de entender como estas estelas afectan a las turbinas río abajo," dijo el informático Kenny Gruchalla del Laboratorio de Energía Renovable Nacional.

Los modelos, que se centran en los remolinos de aire y agua alrededor de las láminas de la turbina que gira, pueden dirigir la colocación de futuras series y maximizar su salida.

Simulación: K. Gruchalla, M.J. Churchfield, P.J. Moriarty, S. Lee, Y. Li, J.K. Lundquist, J. Michalakes, A. Purkayasthra, M.A. Sprague/NREL


FUENTE: Wired