Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de junio de 2016

No hay dos sin tres...Ciencia Jot Down 2016


No hagas planes para el 17 y 18 de junio. Y si ya los has hecho, todavía estás a tiempo de cambiarlos. Porque durante ese fin de semana tendrá lugar en Sevilla un acontecimiento muy especial: el evento de divulgación científica Ciencia Jot Down 2016, organizado por la revista Jot Down y la Universidad de Sevilla, con el patrocinio de Naukas y Next Door Publishers, entre otros. Se trata de un evento único por estas tierras y que, un año más, cuenta con un programa de auténtico lujo. Durante el viernes 17 por la tarde y el sábado 18 por la mañana podremos escuchar las charlas de cinco divulgadores de reconocido prestigio, como son Antonio Martínez Ron, José CerveraEnrique Fernández Borja, Juan González-Meneses y Susana Gaytan. También disfrutaremos de un par de mesas redondas en cada sesión -una sobre los podcasts científicos, la otra sobre las fronteras de la ciencia- que prometen ser apasionantes. Y se cerrará el evento con la entrega de premios del concurso DIPC de divulgación 2016. Los dos ganadores se embolsarán 1.000 € y 300 €, gracias al patrocinio del Donostia Internacional Physics Center.

El evento tendrá lugar en el Salón de Actos de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Sevilla. Como los años anteriores, la asistencia al evento es gratuita; en esta ocasión no es necesario ni siquiera inscribirse. También se mantiene la Fila 0, en la que, por 50 €, tienes derecho a revistas y libros por ese valor, más la asistencia a una cena de gratis el viernes 17 en un 'marco incomparable' de la ciudad, donde podrás charlar tranquilamente con los conferenciantes y asistentes al evento. A ver quién es el guap@ que se resiste...

Lo han vuelto a hacer, y ya van tres años seguidos. Ciencia Jot Down se consolida como uno de los evento de divulgación de referencia en España. No te lo puedes perder...porque la ciencia es cultura.




miércoles, 25 de junio de 2014

William Utermohlen, el rostro del Alzheimer

Autorretrato de 1967

Todo debió empezar en algún momento de 1991, cuando se dio cuenta que tenía dificultades para abrocharse la camisa. Tal vez se lo contara de pasada a su mujer, sin darle importancia. Luego fueron apareciendo otros síntomas más preocupantes: lagunas de memoria, problemas a la hora de manejar el dinero y una caligrafía cada vez más deteriorada. Cayó en un estado melancólico del que apenas luchó por salir; estaba como ausente, sin prestar atención a lo que le rodeaba. Todo esto no sucedió de la noche a la mañana, evidentemente, sino con el paso de los meses. Lenta pero inexorablemente. Hasta que, en 1995, su mujer lo llevó a la consulta del Grupo de Investigación en Demencias del Instituto de Neurología del University College de Londres. La resonancia magnética no dejaba lugar a dudas: había un atrofia cerebral generalizada. William Utermohlen tenía la enfermedad de Alzheimer con 61 años.

Esta podría ser una de tantas terribles historias causadas por el Alzheimer, salvo por un detalle que la hace diferente. William Utermohlen era un pintor que había estudiado arte en algunas de las más prestigiosas escuelas de Estados Unidos y llevaba casi cuatro décadas pintando y exponiendo su obra en Estados Unidos e Inglaterra. Por su parte, su mujer era historiadora del arte. Cuando conocieron el diagnóstico, ambos decidieron que William siguiera pintando, con la idea de que sus cuadros sirvieran como muestra de la evolución de la enfermedad. En concreto, se centraron en el autorretrato, que William conocía bien por haberlo practicado habitualmente a lo largo de su carrera, y que para el pintor supone un esfuerzo de observación íntimo y personal. A través de una serie de autorretratos que realizó entre 1996 y 2000, podemos ver los estragos de la enfermedad sobre la pintura del artista, cuyo declive es más que evidente. Veamos aquí algunos de ellos: 

1996

1996

1997

1998

1998

1999

2000

Resulta estremecedor comprobar cómo pasa, en apenas cinco años, de una pintura de vivos colores y trazo seguro a otra plana, en la que ya ha abandonado la pintura al óleo y trabaja con lápices. Esa cara de mirada dura y penetrante se convierte al final en un rostro desfigurado, que es en definitiva que lo que le ocurrió a su propia persona. 

William Utermohlen dejó de pintar en 2000 y murió siete años más tarde por complicaciones derivadas de su enfermedad. Quién sabe si quizás algún día estos autorretratos sirvan para entender mejor la enfermedad de Alzheimer, un terrible mal que en muchos de sus aspectos sigue siendo un completo misterio para los científicos.

NOTA: Conocí esta historia en la estupenda charla que Javier Burgos dio durante el evento Ciencia Jot Down 2014 celebrado en Sevilla.