Si alguna vez has deseado hacerte una careta con tu propia cara (hay gente para todo), ésta es tu oportunidad: una empresa japonesa llamada REAL-f (supongo que la f es de face) crea copias de caras humanas en 3-D tan realistas como las que puedes ver en estas imágenes. De momento ofrece dos versiones, una réplica estilo máscara, como la que sostiene el tipo de arriba con cara de circunstancias, y otra de la cabeza en plan maniquí, como la de esta muchacha de abajo (con y sin peluca). Todavía no he decidido cuál de todas resulta más espeluznante.
La tecnología, grosso modo, consiste en tomar diversas imágenes de tu cara desde varios ángulos e imprimir después el resultado en una resina de cloruro de vinilo que se estira sobre un molde. Según la compañía, se trata de una tecnología única, y a tenor de los resultados hay que reconocer que es, cuanto menos, increíblemente realista. Sólo hay que fijarse en detalles como el iris o los vasos sanguíneos de los ojos, así como los poros de la cara.
¿Y para qué puede servir algo así? En la web hablan de tener un retrato conmemorativo de tus seres queridos, cosa a lo que yo me niego. No me hace falta tener una máscara así para acordarme de ellos, y además me da repeluco. Viendo la imagen de más abajo, quizás pueda ayudar a algunas personas a hablar más consigo mismo.
Ser o no ser...
Y ahora que se acerca Halloween, o dentro de unos meses en Carnaval, una careta así puede dar mucho juego. Imagínate una chirigota gaditana con la cara de Teófila o de Griñán...Sería la bomba.
En cualquier caso, no va a salir barato; cada máscara de la cara sale por 3.920$, y 780$ por cada copia adicional. Más caro cuesta la réplica de la cabeza, 5.875$, mientras que cada copia extra se queda en sólo 1.960$.
En otra entrada anterior, ya nos montamos a lomos de un cohete sonda de la NASA y viajamos al espacio exterior para medir la energía solar. Ahora, me he encontrado con otro vídeo del lanzamiento de un cohete y su posterior viaje a la estratosfera, pero esta vez tiene un mérito añadido: no se trata de ninguna agencia espacial, sino de un equipo de aficionados. La culpa la tiene el Premio Carmack, un premio de 5.000$ que otorga la empresa aeroespacial Armadillo Space a cualquier persona o grupo que sea capaz de lanzar un cohete a propulsión que supere los 100.000 pies de altura, que al cambio vienen a ser algo más de 30.000 metros de altura (los aviones comerciales suelen volar a unos 10.000 metros de altura). Además de fundar Armadillo Space, John Carmack también es conocido por ser el co-fundador de id Software, una empresa de videojuegos que en la década de 1990 fue responsable de algunos títulos míticos como Doom o Quake.
Así que el 30 de septiembre de 2011, el equipo liderado por Derek Deville cogió su cohete casero de ocho metros de longitud, Qu8k (se pronuncia como Quake, un guiño a Carmack), y se plantó en el Desierto de Piedra Negra, en Nevada. Esto es lo que ocurrió:
El lanzamiento fue un verdadero éxito. El cohete se desplazó a velocidades de 3.500 kilómetros por hora y alcanzó, en apenas 92 segundos, una altitud de 121.000 pies (casi 37.000 metros), desde donde se podía apreciar claramente la curvatura de la Tierra. Qu8k regresó sano y salvo a la Tierra ocho minutos y medio después, aterrizando a 5 kilómetros del lugar del lanzamiento. Todas las partes del cohete se recuperaron y podría estar listo para volar de nuevo. No tengo más remedio que quitarme el sombrero ante Deville y su equipo.
A pesar de esta hazaña, todo apunta a que no tienen ninguna opción de conseguir el suculento premio. Una de las bases del desafío reza que “El cohete debe grabar los datos del GPS durante el vuelo con al menos un registro por encima de los 100.000 pies más la altitud del lugar del lanzamiento”. Al parecer, ninguno de los cuatro sistemas GPS que llevaba a bordo el Qu8k mantuvo los datos de su posición durante el vuelo. Sólo gracias al acelerómetro y al tiempo que tardó el cohete en alcanzar su apogeo, el equipo de Qu8k ha podido deducir la altura que alcanzó, esos increíbles 121.000 pies. Ahora es Carmack quien debe valorar si estos datos son suficientes para llevarse el premio.
Existe una versión ampliada del vídeo anterior donde puedes ver las distintas partes del cohete y sus componentes electrónicos, algunos de los preparativos del lanzamiento y más grabaciones alucinantes del vuelo desde las otras cámaras del cohete.
Recibir como regalo de cumpleaños un pelo de tu propia cabeza no parece nada del otro mundo. Pero si ese pelo lleva grabado la tabla periódica de los elementos a escala nanométrica, la cosa cambia. Y si unos meses después, el Libro Guinness de los récords la reconoce como la tabla periódica más pequeña del mundo, entonces se convierte en un tesoro.
El dueño de ese pelo ya famoso es Martyn Poliakoff, profesor de química y uno de los protagonistas de la Tabla Periódica de Vídeos, una web donde se explican las propiedades de los elementos de la tabla periódica en diferentes vídeos. Sus contribuciones a la Tabla Periódica de Vídeos gozan de gran popularidad en Youtube y cuentan con miles de visitas. Lo que nunca imaginó Poliakoff es que su nombre aparecería algún día en el Libro Guinness de los récords, y menos aún por algo relacionado con su pelo.
Poliakoff puede agradecérselo al Centro de Nanociencia y Nanotecnología de la Universidad de Nottingham. Un haz de iones de galio acelerados, un microscopio electrónico y las manos expertas de los científicos que los manejan fueron suficientes para grabar los 118 elementos y crear una tabla periódica tan pequeña que sólo ocupa 100 micras de largo por 50 de alto. Para que te hagas una idea, en un post-it de los habituales podrían caber un millón de ellas. Ellos mismos nos explican cómo lo hicieron en el siguiente vídeo (en inglés).
No es la primera vez que este grupo demuestra lo que la última tecnología a escala nanométrica es capaz de hacer. Hace apenas unos meses, el mismo equipo de científicos grabó las palabras Merry Christmas (Feliz Navidad) en un copo de nieve. El vídeo donde mostraban el mensaje navideño formaba parte del fabuloso proyecto de física y astronomía Sixty Simbols.
La intención de estos vídeos es atraer la atención sobre la química y acercar sus investigaciones al gran público. Así que esta publicidad que han conseguido gracias a su tabla periódica de récord no hace sino ayudar a sus propósitos.
NOTA: Esta entrada participa en la VIII Edición del Carnaval de Química que organiza Caja de Ciencia.
Primero leí la noticia ayer en Amazings y luego vi el vídeo en el blog Mirando Musarañas, cuyo autor, @juanchosdlt, se ha tomado la molestia de subtitularlo. Desde entonces, he vuelto a verlo nosecuantas veces. En dos palabras: una maravilla.
Las llamadas Feynman Series es un proyecto de Reid Gower para promover la educación y la divulgación científica entre el gran público. El planteamiento es sencillo: escoger algunas de las reflexiones más famosas de Richard Feynman, acompañarlo de hermosas imágenes que lo complementen, y envolverlo todo con una delicada música de fondo.
En este primer capítulo, Feynman empieza hablando de su concepto de belleza y termina haciendo una profunda reflexión sobre la ciencia, la vida, el Universo, la condición humana...Todo está explicado de una manera tan clara, sencilla y apasionada que pone los pelos de punta (como cuando casi se le quiebra la voz en el minuto 4:03 al decir que la Tierra "no está en proporción" con el resto del Universo). El resultado es conmovedor, pura poesía científica.
No es el primer proyecto de esta índole en el que se embarca Reid Gower. Ya hizo algo parecido con Carl Sagan y las "Sagan Series". Puedes ver aquí los siete capítulos de la serie, subtitulados en español. Tampoco tienen desperdicio.
Esperaremos con impaciencia a que salgan nuevos capítulos de las Feynman Series y a que @juanchosdlt se anime a traducirlos.
“Si la curiosidad intelectual, el orgullo profesional y la ambición son los incentivos dominantes en cualquier investigación, entonces es indudable que nadie tiene una mejor oportunidad de ver gratificado su trabajo que un matemático. Su materia es la más estimulante de todas; no hay ninguna otra en que la verdad juegue tan extrañas bromas. Tiene la técnica más desarrollada y fascinante y proporciona un sinfín de oportunidades de mostrar las más completas habilidades profesionales. Los modelos de un matemático, al igual que los de un pintor o un poeta deben ser hermosos; las ideas, como los colores o las palabras, deben ensamblarse de una forma armoniosa. La cantidad de conocimientos matemáticos es imponente y sus aplicaciones prácticas, como puentes, máquinas de vapor y dinamos, se imponen en la mente más obtusa. La gente no necesita ser convencida de que hay algo en las matemáticas.
Ninguna otra materia tiene pautas de valoración tan claramente definidas y tan unánimemente aceptadas; y las personas que son recordadas son casi siempre las que lo merecen. La belleza es la primera señal, pues en el mundo no hay un lugar permanente para las matemáticas feas. Finalmente, como la historia prueba abundantemente, los logros en matemáticas, independientemente de su valor intrínseco, son los más perdurables. Lo que hacemos puede ser pequeño, pero tiene un cierto carácter de permanencia; y el haber producido algo perdurable, aunque sea del más mínimo interés, es haber hecho algo que es inalcanzable para las posibilidades de la inmensa mayoría de las personas. La “inmortalidad”, signifique lo que signifique, puede ser una palabra absurda, pero un matemático tiene, probablemente, la mejor oportunidad de alcanzarla.
En estos días de conflicto entre los saberes antiguos y modernos, seguramente que puede decirse algo sobre una ciencia que no empezó con Pitágoras, y que no acabará con Einstein, pero que es la más vieja y la más joven de todas.”
Este texto refundido pertenece a “Apología de un matemático”, de G.H. Hardy, un matemático inglés que escribió esta pequeña joya en 1940, cuando contaba con sesenta y tres años. Y digo refundido porque todas las frases, palabra por palabra, aparecen en el libro, pero no en ese orden; me he tomado la libertad de seleccionar algunas de las que más me han gustado y organizarlas de esta manera para darle una cierta estructura. Espero que el autor sepa perdonarme.
Alguien como yo, que barajó seriamente la posibilidad de estudiar matemáticas, que finalmente se decidió por la física y que se especializó en la rama Fundamental (así es cómo se llama en Sevilla a la física teórica), comparte mucho de lo que dice el bueno de Hardy. Por eso es un honor que este blog sea el encargado de organizar la Edición 2.7 del Carnaval de Matemáticas.
Para el que no lo conozca, el Carnaval de Matemáticas es una iniciativa de Tito Eliatron para que, durante una semana al mes, los blogueros interesados escriban artículos divulgando las matemáticas. El formato del texto es libre; lo mismo se puede participar comentando una película, recordando una cita ingeniosa, subiendo una imagen o hablando de un libro. Cualquier cosa que tenga relación con las matemáticas. El único requisito es que aparezcan en la entrada los enlaces a la web del Carnaval de Matemáticas y al blog anfitrión, en este caso La Aventura de la Ciencia, indicando que participas en la Edición 2.7 del Carnaval de Matemáticas. Y si no tienes un blog, puedes registrarte en la web del Carnaval de las Matemáticas y publicar tu entrada directamente allí.
Una vez publicada la entrada es conveniente que lo comuniques. Para ello tienes diversas maneras. Puedes dejar una reseña de tu entrada en la web del Carnaval de Matemáticas o bien en el grupo de Facebook del Carnaval de Matemáticas. Incluso puedes mandar un tweet al twitter del Carnaval @Carnamat, desde donde se retwitearán, en la medida de lo posible, todas las entradas participantes (aunque en este caso no me voy a enterar porque confieso que no tengo twitter).
En esta ocasión, el Carnaval de Matemáticas se celebrará en la semana del 17 al 23 de octubre. Luego recopilaré todas las entradas que hayan participado (cuantas más, mejor) y el día 25 publicaré un resumen con todas ellas, acompañado de un breve resumen de cada una. Y para finalizar, como viene siendo habitual en las últimas ediciones, los internautas tendrán la oportunidad de elegir la entrada que más les haya gustado de esta edición, dando su voto en los comentarios del resumen. El ganador recibirá el ya prestigioso premio diseñado por Carolina de OK Infografia para que lo luzca con orgullo en su blog y su entrada pasará a la posteridad al tener un enlace permanente en la web del Carnaval...¿Se puede pedir más?
Por cierto, todavía estás a tiempo de leer el resumen de la Edición 2.6 que ha organizado La Vaca Esférica y votar por tu entrada favorita. Hay mucho material y de calidad.
Esto es todo de momento. Te animo a participar en esta edición y que hagas tu particular apología de las matemáticas. ¡Todavía quedan dos semanas!